Mantengo mi cabeza en alto y continúo mi camino.
Casi no puedo contenerme. Olas intensas de alegría emergen de mí, amplificándose. Sin embargo, no tengo ningún motivo lógico para estar más feliz que habitualmente. Me dejo llevar, sin resistirme, por esta energía burbujeante que se esparce por todas partes a mi alrededor.

